¡guarda!

6 de enero

Fue un día de Reyes.
Fue un sábado.
Hace 20 años.
Hace un rato.
Ya.

Marta Trabuchi.

mi hija, me cuenta, la googleó a mi vieja.

(quién no, en esta familia. especialmente los pibes, que saben lo poco que saben: el silencio, algunos; el desgarro, otros; el dolor y la ausencia, todos)

me interesa saber, dice, qué opinaban las otras personas. no sabía nada. sabía lo que me habías dicho vos: que la había matado Bernardo. bah, que no la había matado Bernardo, pero que si Bernardo no hubiera estado ahí mi abuela no estaría muerta.

mi hija me cuenta.

mi abuela se fue a dormir y sigue durmiendo, dice. eso sí me alegra saber. que mi abuela se murió de la mejor manera que se podía morir. habla de Cristina, su otra abuela, que se fue a morir este invierno, en su cama.

Mi vieja también se murió en su cama. Hasta ahí la llevaron, ahí la mataron. Su muerte empezó en el living y cuando empezó ni ella ni Bernardo tenían la menor idea de cómo iba a terminar. La vida te da sorpresas, Bernardo.

tantas veces las mismas palabras.

El asunto es que no hay un asesino.

En Buenos Aires se te espantan (el homicidio es de clases bastante más acomodadas o de pobres: uno, más allá de los muchos privilegios, no califica para ninguna de las dos), en Ushuaia te preguntan ¿estás segura?

Y, sí.

estoy segura de que la mataron.

(pero no era eso lo que te preguntaba)

¿vos decís que aunque no haya un asesino no se puede dudar de que la mataron?

(bueno, es que la mataron)

es que no hay un asesino.

Claro que hay alguien que la mató. Lo que no hay es justicia. Y si uno piensa que la cosa es con los otros y en este país, y si uno piensa que las palabras son valiosas, necesita que se diga. Que se sepa. Que se haga justicia, aunque solo sea con la palabra. Yo quiero poder decir en voz alta, acá y para los demás, los nombres de las personas que mataron a mi vieja.

es insoportable callar algunas cosas.

fue hace veinte años. yo no tenía ni siquiera esa edad y me quedé sola, abrazada por un pueblo ciego y sordo que lamenta pero no condena. y me fui.

y nadie la mató, todavía. como a Tita Cárdenas, como a María Mabel Almada, como a Oscar Vouillez. como a muchos más. nadie pero nadie los mató en Tierra del Fuego. nadie pero nadie los mató hace mucho tiempo. nadie pero nadie los mató.

Ay, mamá, morirte allá, hace veinte años, a manos de nadie.

ay, mamá.

diario

y te vas a la luna.

ruido

la charla los deberes los pasitos de la perra con su juguete
un video de hace diez años los saltos sacuden la losa
vidrio
un almohadón que se vacía una silla que se arrastra alguien que entra un chat el pincel sobre las uñas
solo comparable, la mirada de los muchos gatos

la música era maikol y se la llevó la niña ávida

mami, la araña, ¿qué es?
mami, ¿a quién querés que vote?
mami, ¿qué es un asesino?

y si encuentro alguna foto
y si encuentro alguna cita
y si alguna música me encuentra
pues mucho mejor.

y si no...

iuju

todos somos iguales. cuanto más desnudos, más iguales.
el asunto, drink and type, no es en qué somos distintos (que no es un dato menor, preguntale si no a alguna africana pobre, zurda y con VIH, a ver qué te dice).
el asunto no somos nosotros.
el asunto es siempre colectivo.

nosotros.
hora de agrandar los bordes de la palabra.

dirección sur



primer tramo: buenos aires - río colorado
avenida independencia. les dejo saludos a las paragüerías.
laferrere, cañuelas, su ruta.
pasamos por la recta donde fundí un auto. esta vez no.
muchos campitos de soja verde dólar.
girasoles guachos.
cada vaquita con su garcita.
noche en monte hermoso... el nombre. huimos.
-¿lo tenías en la conservadora?
(el rambler no pasa desapercibido).
ingeniero white: olor a lino.
médanos. capital nacional del ajo.
en río colorado, un patio con parra e higuera. hora oeste.
cielo de veras y vizcacha en escabeche.
seguimos.

estalló el verano


(o lo hará pronto)
en todo caso, en eso estamos.
con pinta de no haber dormido en todo el invierno.
medio podrida de no usar mayúsculas.
yéndome.
disfrutando ya las pitahayas de la vuelta
(cinco flores hubo, ¿habrá cinco frutos?).
citando, para variar.

Pero la verdad es que no podemos salir de nuestra conciencia, que todo acontece en ella como en un teatro único, que hasta hoy nada hemos experimentado fuera de sus confines y que, por consiguiente, es una impensable y vana porfía esa de presuponer existencia allende sus linderos. Lo cual pueda quizá enunciarse así: no hay en la vida continuidades algunas. Ni el tiempo es un torrente donde se bañan todos los fenómenos, ni es el yo un tronco que ciñen con intorsión pertinaz las sensaciones e ideas. Un placer, por ejemplo, es un placer, y definirlo como la resultancia de una ecuación cuyos términos son el mundo externo y la estructura fisiológica del individuo es una pedantería incomprensible y prolija. El cielo azul es cielo y es azul, contrariamente a lo que vacilaba Argensola.
Mejor dicho: todo está y nada es.

Jorge Luis Borges (1922), "El cielo es cielo y es azul" en Textos recobrados (1919-1929), Buenos Aires, Emecé, 1997
.

de arriba abajo

empieza así:

Hay una cosa en el mundo
que es la mirada.

Federico García Lorca, Yerma.

*

zoom out

y se aleja:

LAVANDERA 2. -¿Y qué hacían?
LAVANDERA 4. -Hablaban.
LAVANDERA 1. -Hablar no es pecado.
LAVANDERA 4. -Hay una cosa en el mundo que es la mirada. Mi madre lo decía. No es lo mismo una mujer mirando a unas rosas que una mujer mirando a los muslos de un hombre. Ella lo mira.
LAVANDERA 1. -¿Pero a quién?
LAVANDERA 4. -A uno. ¿Lo oyes? Entérate tú. ¿Quieres que lo diga más alto?(RISAS.) Y cuando no lo mira, porque está sola, porque no lo tiene delante, lo lleva retratado en los ojos.

Federico García Lorca, op. cit., acto segundo, cuadro primero.

flor




Hylocereus undatus. terraza, balvanera, buenos aires, 3 de marzo de 2008.

y fruto




Hylocereus undatus. terraza, balvanera, buenos aires, 6 de abril de 2008.

colectiva

si es un crimen el aborto
métanse el porro en el orto:

LEGALIZACIÓN YA

madura



pitahaya ("fruta del dragón"). siempre ahí, 14 de abril de 2008.

diario

recomiendo estar atento
buscar calor
resolver
echar raíces
navegar
seré una madre, pero es preciso
dejarse conectar

-dejarme conectar
no olvidarme nunca
irme, simplemente, si da
y a veces si no da
pero no casi siempre
preciso
silencio
soledad
es decir
estar un poco sola
como ahora
con josé feliciano, que en todo caso
le resbala-

recomiendo
estar un poco solo
para poder mirar
para poder mirarse a los otros
tener una ventana
por ejemplo
madrugar solo de vez en cuando
de vez en cuando
dormirse solo, temprano
llorar
decidirse
bailar
conversar no obstante y ver qué pasa
abrazar la gracia mientras tanto
dejar que amanezca
entera
no importa lo que carcome
lo que incendia.

*



amanecer. ushuaia, hace rato ya.

humo

no es que no lo entiendas: ¡es que no lo podés creer!

*



atardecer. buenos aires, hace un rato nomás.

la sorpresa

Mirarse en el espejo y decirse deslumbrada: qué misteriosa soy. Soy tan delicada y fuerte. Y la curva de los labios conservó la inocencia.

No hay hombre ni mujer que no se haya mirado en el espejo y no se haya sorprendido consigo mismo. Por una fracción de segundo nos vemos como un objeto a observar. A esto lo llamarían tal vez narcisismo, pero yo lo llamaría: alegría de ser. Alegría de encontrar en la figura exterior los ecos de la figura interna: ah, entonces es cierto que no me imaginé, yo existo.

Clarice Lispector, Revelación de un mundo.

pitahaya




aquí, ahora.
(y no quedó nada.)

delicatessen

La técnica del ahumado nació como un método más de conservación, aunque en la actualidad da origen a toda una gama de productos que encuentran en el peculiar sabor a humo un gran aliado.

El método ahumado tradicional comprende tanto la salazón como el ahumado que confiere un sabor y una textura peculiares a la carne. La calidad de la materia prima y la elección de las técnicas de ahumado determinarán la calidad final. Los mejores productos ahumados se obtienen a partir de ejemplares grandes, que no sean demasiado gruesos ni demasiado grasos, aunque sí con un contenido de materia grasa suficiente para mantenerlos blandos.

El procedimiento más antiguo para ahumar es el ahumado en frío, que se realiza a temperaturas máximas de 30º en hornos de acero inoxidable o mediante la exposición de la carne durante un período de entre cuatro y doce horas al humo producido por la combustión de virutas de maderas y, a veces, de hierbas aromáticas.



en la terraza, abejas muertas por doquier. así se empieza.
cuando faltaban productos en las góndolas empezaste a formar una opinión.
ahora que te falta oxígeno, ¿qué opinás?

no importa

qué opinás
qué respirás
qué sentís
qué te pasa:

lo único que importa es lo que hacés.

¿"o nos salvamos entre todos o no nos/se salva nadie"?
no va más.

está visto que "entre todos" es altamente improbable,
y aun si no lo fuera estamos jodidos.
se ha hecho tarde.
de todos modos, algunos quedarán.
no sabemos cuántos de nosotros.

en tanto, ¿qué estamos haciendo con, por, para todos en el rato que nos toca? (a mí, a vos, a todos.)

no vale responder-se "yo..."



¿post a eliminar?
¿post a suavizar con dulce lista de cosas hermosas para hacer-se?
¿post a editar permanentemente fuera de la vista?

andá a saber.

mañana será otro día,
qué duda cabe.

en tanto

mañana, es decir, hoy

están estos.

los que le van poniendo
el ritmo
el gesto
el tono
el perfume
a un tiempo que todavía es el nuestro.

*



*

esta canción

una mariposa se enamoró de un marinero y lo persiguió.
lo esperó a la puerta del hotel y muy contenta se fue con él.
en la gorra blanca se le posó y al barco blanco tras él subió.
a la chimenea voló después, mirando al mar por primera vez.
todo el amor de su vida de un día prodigó con alegría
y cantaba así:
"marinero de frente, aunque no me mire, es amor presente".
al atardecer, al hundirse el sol, al marinero llorando vio.
para distraerlo de su pesar bailó en el aire por altamar.
de los blancos mástiles se alejó y un viento fuerte la castigó.
en el agua gris se cayó y se ahogó y el marinero ni se enteró.
pero una lágrima sola y salada resbaló sin saber nada
y le puso fin al amor verdadero de la mariposa y del marinero.

"balada de la mariposa", maría elena walsh.

sur



acción ciudadana + street art. cachi 514, pompeya.

y después



instalación. cottolengo don orione, pompeya. foto: caro jan

y esta canción

mis ojos me denuncian lo que siento
mis ojos te lo dicen al mirar
que dentro de mi pecho, ya muy dentro
fallece un corazón de tanto amar.
en vano he de ocultar cuánto te quiero,
en vano he de negar que te amo a ti
dormido, yo te miro entre mis sueños
despierto y yo tan solo pienso en ti.

"mis ojos me denuncian", manuel acuña.

flor de yuyo




apasionada,

que por lujo




tiene el alma asomada en el balcón.


verso: juana banana / giralunera.blogspot.com

y sobre todo esta canción

soy un pobre vagabundo sin hogar y sin fortuna
y no conozco ninguna de las dichas de este mundo.
voy sin rumbo por la vida, el dolor es mi condena
y el licor calmó mi pena porque su amor fue mentira.
no me importa lo que digan de mi corazón bohemio
me emborracho porque llevo en el alma una tragedia
y así voy por el camino, el destino me condena
porque al fin seré en la vida vagabundo hasta que muera.

"vagabundo", federico baena.


(que nadie piense que he terminado con las canciones: recién empiezo.)

*




los días pasaban como una canción.

play (apretá acá)



sí, es el himno de los ee.uu. pará:

antes, su melodía era la de la canción oficial de la "sociedad anacreóntica", un club de músicos amateurs londinenses del siglo XVIII (así llamado en honor de anacreón, un poeta griego del siglo VI a.c. autor de numerosos himnos, bacanales y poemas amatorios).

unas décadas después un militar escribió la letra, le sumaron la música y bastante más tarde se convirtió en el himno yanqui.

en octubre de 1968 (en la foto estadounidense: guerra de vietnam, lucha por los derechos civiles, asesinatos de martin luther king y robert kennedy, aclaro por si entran al blog mis primitas menores de edad) lo invitan a josé feliciano a cantar el himno antes de un partido importante de béisbol.
feliciano va con su guitarra. toca y canta. prácticamente los sacan a patadas, a él y a su perra: la gente se indigna, piden la deportación, pero como feliciano es portorriqueño, es decir, ciudadano del país de macdonalds, no se la dan...
¿por qué se indignaron? porque feliciano fue ¡e hizo un cover!

está bien, es más complicado (aclaro, para que no se me confundan las primitas, como mínimo, porque fue la primera versión pop de dicho himno... si tuvieron la desdicha de escuchar las de whitney, mariah o beyonce, ya saben a quién ir a patearle las canillas).

pero la versión de josé feliciano -voz y guitarra- es bella, bella. por placer y sin prejuicios, escúchenla. después me dicen.

marta y raúl



cuando se casaron
ella tenía un vestido azul.
mi papá, su hermano, el padrino,
no quería ir a la iglesia.
los tiempos eran terribles;
la fiesta, muy alegre.
volvimos a casa arrastrando por la calle de tierra
un carrito antiguo (¿sería antiguo entonces?)
de bebé.

maría barber



mi abuela
nos esperaba trepada a la higuera
en los veranos de villa ballester.
usaba pantalones, turbante y un corpiño en el que cabía todo.
nos decía: dios no castiga con palo ni piedra.
y también: nunca digas "de esta agua no he de beber".
se diría que casi todos le hemos hecho caso.

diario

anoche tuve una frase en la boca.
no era tan bella como útil.
estaba muy cansada,
la repetí un par de veces,
dije "enseguida me levanto y la anoto",
giré la cabeza
y me quedé dormida.
¿sé eso que supe anoche,
aunque no recuerde las palabras?

*



rambutan. otra fruta exótica: textura singular, sabores confusos, encantadora, no perdura. en balvanera no se da, todavía.

diario

incapaz de decir.
por muchas ganas que le ponga,
solo me sale
arquearme
abrirme
jadear
entrecerrar los ojos y en el mismo movimiento dirigir alguna fuerza que tengo
al pecho
(y se me erizan los pezones)
a los pies
(pero se enreda en mis caderas)
alrededor
(se forma el campo de energía que me mece y me atrapa).

hago un repaso de mis amantes vigentes:
1 al que le retiré la palabra
1 viejo amigo
1 que vive en parís.

en resumen:
del harén no ha quedado nada.

en cambio
hay
un hombre
uno
otro
uno
solo
al que estoy conociendo
con el que puedo dormir
que me inquieta
del que primero dudé,
a cambio
cada vez
me eriza
me enreda
me mece
me atrapa
me hace dudar

hasta el punto en que me veo
con los ojos al cielo
el dorso de la mano en la frente
lánguida
preguntando
"¿qué será de mí?".

entonces me río:
no hay forma de saberlo.

"¿sos callejero?
bancatelá."
(luca, a uno que se la bancó bastante bien).

c'est-à-dire

Sexualmente, es decir, con mi alma.

Boris Vian, La espuma de los días.

*



dibujo: cecilia de souza.

numeritos

13 (martes)
1.000 y pico (hectopascales, la presión atmosférica)
7 (hora jodida pa´ despertarse)
5 (ejercicios vocales)
3 (pistas en un cd)
2 (llamadas sin hacer)
6 (minutos mirando el agua correr sobre un plato)
6 (objetos revoleados escaleras abajo)
1 (amiga presente)
17 (intentos de encender el calefón)
1 (exitoso)
>300 (glucemia)
3 (horas de siesta)
3 (mensajes publicitarios en el contestador)
4 (intentos infructuosos de llorar)
16 (cigarrillos fumados hasta el momento)
2 (truchas para la cena)
1 (peli para ver después)
0 (que decir)


una cita:

Las dificultades también pasan como todo pasa, sin dificultad.

Antonio Porchia


unas suculentas (echeverias, para más datos):




y otra cita:

Un jardín proporciona más certidumbre que cualquier sistema filosófico.

Ernst Jünger

*

diario

esta es mi tierra.
yo le pertenezco.
solo acá miro desde adentro
(desde bajo los pies. y es mineral).
pero en mis ojos
se metió alguna vez
una mariposita blanca
(de esas que andan bajo, entre los yuyos)
y me quedaron los ojos alados:
tengo que irme
para ver
y volver
para volar.

un día me voy a morir
amando el momento
odiando el momento.

será la primera vez que odie algo
y sé qué odiaré:
no volver a ver esta bahía,
que levanto los ojos y me abraza.

yo camino un poco por ahí
porque no me sale otra cosa.
tengo los pocos amigos que tengo.
ninguno no sabe de esta tierra.

"tierra" no es una palabra: es una cosa que se sabe entre los dedos.

(y siguen las entradas inconclusas, entremezcladas...)

insistía, de todos los modos posibles, con josé feliciano


http://www.sleeveface.com

cualquiera

cualquiera puede darte las cosas que ambicionas,
cualquiera puede amarte si ahora me abandonas.
cualquiera que se aprenda tu rostro de memoria
y escriba la leyenda que borre nuestra historia.
cualquiera que te pida que dejes de quererme
y que te dé su vida y no vuelvas a verme.
cualquiera que se atreva a formar tu pareja
y le parezca nueva tu caricia más vieja,
cualquiera que consiga llegar a tus entrañas
aunque tu voz le diga lo mucho que me extrañas.
cualquiera que abandone sus manos en tu pecho
y después te perdone el volver a mi lecho:

cualquiera puede ser
cualquiera puede ser
cualquiera.

la lupe

herself



Aunque solo hablo de sensibilidad -y de una sensibilidad que, entre otras cosas, torna lo serio en frívolo-, estoy hablando de temas serios. La mayoría de la gente cree que la sensibilidad o el gusto son el reino de las preferencias puramente subjetivas, de esas misteriosas atracciones, principalmente sensuales, que no se han sometido a la soberanía de la razón. Conceden que las consideraciones fundadas en el gusto desempeñan un papel en sus reacciones ante otra gente y ante obras de arte. Pero esta actitud es ingenua. Más aun: tratar con condescendencia la facultad del gusto equivale a tratarse con condescendencia a sí mismo, pues el gusto gobierna toda respuesta humana libre -en tanto opuesta a maquinal-. No hay nada más definitivo. Hay gusto en las personas, gusto visual, gusto emocional, y hay gusto en los actos, gusto en la moralidad. La inteligencia es también, de hecho, un tipo de gusto: gusto por las ideas. (Uno de los hechos a tener en cuenta es que el gusto tiende a desarrollarse de modo muy desparejo. Es raro que la misma persona tenga buen gusto visual y buen gusto para la gente y gusto por las ideas.)
El gusto no tiene sistema ni pruebas. Pero hay una suerte de lógica del gusto: la sólida sensibilidad que subyace a un determinado gusto y lo hace surgir. La sensibilidad es casi, aunque no absolutamente, indescriptible. Toda sensibilidad que pueda ser ajustada en el molde de un sistema, o manipulada con los toscos instrumentos de la prueba, ha dejado de ser una sensibilidad. Ha cristalizado en una idea...

"Notas sobre lo Camp" (fragmento), Susan Sontag, 1964.

cuidadito

chudei

ni recuerdo cómo me desperté, pero sé qué sentí: nadie me espera. rara, hermosa sensación de expandirme hasta ocupar todo este tiempo, todo este espacio. cada centímetro de mí me pertenece -un ratito, un rato-, es más dulce y eterno el caqui que sorbo, el cigarrillo, el vaso de vino. ¿nadie me espera? en todo caso, no he de estar para nadie. voy a la clase de canto, me descalzo, vocalizo, y cuando salgo ya soy otra. voy a la verdulería sintiéndome ligera, livianísima: si no quiero, no vuelvo. si vuelvo, más ligera todavía; se diría que llegué envuelta en las hojas gigantes del banano, a caballito de la higuera, sobre las piernas flacas de la vid. suspendida, o fuera de mí. tan tan tan despreocupada que me desconozco. sola.
tías, amigos, extraños... ojalá les toque alguna vez sentir que no hay droga más alucinante que un poco de soledad.

cuenta regresiva de emilio

18 días.

diálogos

-¿De dónde era usted antes?

escuchado hace tiempo en un avión.

*



ffffound.com
www.cdryan.com/postings/01.08/01.jpg

plein

(que quiere decir:
lleno, en francés
simplón/a, en inglés como lo escribimos haciéndonos los graciosos algunos que encima nos llevamos bien,
y, también en inglés como...

avión)

es un bicho
al que me subiré en un rato
para mirar el mapa desde arriba
y reconocer solamente península valdés
hasta llegar a la isla
de la que sé un poco más
que lo que sé del resto del mundo
y bastante menos
que lo que intuyo de la ciudad que habito.

yo leo cosas como:

En última instancia Buenos Aires fue siempre el territorio de sí misma. Para el tránsito del planeta Buenos Aires es la punta de rieles; nadie anda por ella en tránsito o de pasaje. Hay que venir expresamente a quedarse o a preparar la vuelta; no importa que esa preparación dure años y que la vuelta no se consume nunca. Muchos de los inmigrantes radicados en Buenos Aires han pasado la vida fijando su transitoriedad.

Florencio Escardó

o:

Un cielo abrazadero celeste cautela, prohijado tan desvanecido viene y promana calmo. Un cielo que presiente, huele a sol, proloquio. Por atardecer le crece mechón prójimo. Por amanecer algunas nubes atentan, acuden y patinan. Enorme viento, hueso herido, resopla alturas y arremolina en el río atraído, un barro movedizo. Un cielo que es lagunón, devorado tiempo. Un cielo a pampa, diabética proa, Buenos Aires.

Emeterio Cerro,

o me paro a esperar un taxi de madrugada protegida por los cuidadores del estacionamiento de al lado, o me quedo charlando con el portero de los 36 billares, o visito a la kiosquera de la vuelta un domingo a las 5 de la mañana, o pierdo la mirada en el cielorraso altísimo de mi casa, y sé cuál es mi ciudad.
en un rato salgo para mi pueblo, que también sé cuál es.
"no se puede ser de dos lugares", me dijeron una vez.
respondo: se puede tener más de un puerto.

yo soy de acá.

si me preguntaran qué quiero decir, exactamente, con eso,
tendría que responder, como godard,

Quiero decir, pero no exactamente.

ahora voy, ahora vuelvo: now you see me...
now you see me again, elsewhere.

cuenta regresiva de emilio

16 días.

*


varamiento de sardinas. foto: gentileza elp.

(...) también recuerdo sus palabras en otra ocasión, en la villa de verano, cerca de bourg el arab:

-Le asombrará si le digo que siempre he visto en Justine una especie de grandeza. Como usted sabe, hay ciertas formas de grandeza que si no se aplican al arte o a la religión, hacen estragos en la vida corriente de los hombres. El error está en que Justine consagró sus dones al amor. Es cierto que en muchos casos ha sido mala, pero en ninguno de ellos sus actitud tenía importancia. Tampoco puedo decir que nunca haya hecho daño a nadie. Pero los perjudicados han salido ganando. Los arrancó de sí mismos. Era forzoso que sufrieran, y muchos no han comprendido la naturaleza del dolor que ella les infligía. Yo sí.
Y con esa sonrisa que todos le conocía, dulce y al mismo tiempo de una inexpresable amargura, murmuró otra vez:
-Yo sí.

Lawrence Durrell, Justine / El cuarteto de Alejandría.

cuenta regresiva de emilio


10 días.

pessoa

No basta abrir la ventana
Para ver los campos y el río.
No es suficiente no ser ciego
Para ver los árboles y las flores.
Es preciso también no tener filosofía alguna.
Con filosofía no hay árboles: hay ideas apenas.
Hay solo cada uno de nosotros, como una cava.
Hay solo una ventana cerrada, y todo el mundo allá afuera;
Y un sueño que se podría ver si la ventana se abriera,
Que nunca es el que se ve cuando se abre la ventana.

Alberto Caeiro, Poemas sueltos (Aislados, individuales) 1913-1915.

ritmo


La vida se parece mucho al jazz: lo mejor aparece cuando uno improvisa.

George Gershwin

cuenta regresiva de emilio


8 días.

canto nupcial (título provisorio)

me he casado
me he casado conmigo
me he dado el sí
un sí que tardó años en llegar
años de sufrimientos indecibles
de llorar con la lluvia
de encerrarme en la pieza
porque yo -el gran amor de mi existencia-
no me llamaba
no me escribía
no me visitaba
y a veces
cuando juntaba yo el coraje de llamarme
para decirme: hola ¿estoy bien?
yo me hacía negar

llegué incluso a inscribirme en una lista de clavos
a los que no quería conectarme
porque daban la lata
porque me perseguían
porque me acorralaban
porque me reventaban

al final ni disimulaba yo
cuando yo me requería

me daba a entender
finamente
que me tenía podrida

y una vez dejé de llamarme
y dejé de llamarme
y pasó tanto tiempo que me extrañé
entonces dije
¿cuánto hace que no me llamo?
añares
debe de hacer añares
y me llamé y atendí yo y no podía creerlo
porque aunque parezca mentira
no había cicatrizado
solo me había ido en sangre
entonces me dije: hola ¿soy yo?
soy yo, me dije, y añadí:
hace muchísimo que no sabemos nada
yo de mí ni mí de yo
¿quiero venir a casa?

sí, dije yo

y volvimos a encontrarnos
con paz

yo me sentía bien junto conmigo
igual que yo
que me sentía bien junto conmigo
y así
de un día para el otro
me casé y me casé
y estoy junto
y ni la muerte puede separarme

Susana Thénon

cuenta regresiva de emilio


7 días. ¡vamos, las palmas!

hormonas de preferencia: insulina, oxitocina






superpuesto



(vuelve a suceder)

y la murga en la calle
la pelota contra las chapas del toldo
los gritos
ladridos
un piano
mi silencio plagado de llamadas telefónicas
los hijos
los padres
los autos que empiezan a bajar
alguno que no
cae la tarde.
ca/b/e en sí.

cuenta regresiva de emilio


¡4 días! ¡estamos todos locos!

pecado de juventud

te amo
nunca me había pasado esto
apenas lo puedo creer
tengo ganas de tantas cosas con vos...

ahora, voy a proceder a hacerte mierda la vida.

voy a faltar a la mitad de nuestras citas.
voy a hablarles mal de mí a tus padres.
voy a levantarme en mitad de la noche a fumar tu último cigarrillo.
voy a terminar dormida, o borracha, o llorando en el baño cada vez que vayamos a una fiesta.

al final voy a irme
y pasaré mucho tiempo contándole a todo el mundo cuánto te quise
y lo mal que me hiciste.

*


dibujo: cecilia de souza

embriagaos

Es preciso estar siempre ebrio. A esto se reduce todo. Y no hay más. Para no sentir la horrible carga del Tiempo, que abruma vuestros hombros y encorva vuestras espaldas, es preciso embriagarse sin tregua.
Y ¿con qué? Con vino, con poesía o con virtud, como gustéis, pero embriagaos.
Y si alguna vez, en la escalinata de un palacio, en la verde hierba de una zanja o en la melancólica soledad de vuestro cuarto, despertáis, desvanecida o disminuida ya la embriaguez, preguntadle al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que murmura, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, preguntadle qué hora es, y el viento, y la ola, y la estrella, y el pájaro, y el reloj, os dirán: "¡La hora de embriagarse! ¡Para no ser los martirizados esclavos del Tiempo, embriagaos sin cesar! Con vino, con poesía o con virtud, como gustéis".

Charles Baudelaire
Traducción: Vances

(así estaba -y está- en el libro de poesía universal de berta singerman en el que los conocí, al poeta y al texto, allá lejos y hace tiempo. ahora que ordeno y me acomodo, dudo: ¿todos lo conocemos? ¿es... "juvenil" hablar hoy de embriagarse? la mayor de mis borracheras transcurrió en una noche de invierno, en la calle san martín, de ushuaia: éramos mi prima paula, un paquete de criollitas y yo. ni vino, ni más poesía que la de conversar con las vidrieras, ni más virtud que la de ser dos desarrapadas en medio del sábado salidor, caminando a carcajadas, intoxicadas de frío y del momento. sé que a nosotras nos bastó; sé, tantos años después, que todavía nos basta. )

cuenta regresiva de emilio


1 día y medio. simulacro de calma.

maná maná

(mientras leo historias de la otra punta del mundo)

Puesto que ignoras qué te reserva el mañana,
procura ser feliz hoy.
Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando
que quizás mañana esa misma luna te busque en vano.

Omar Khayyam, Rubaiyat

*

tacto

-Lisura o aspereza, calor o frío, humedad o sequedad: noticias de lo externo, vagas noticias. El tacto no es un sentido intelectual: ¿Podrías alcanzar con el tacto el splendor formae de la rosa? Y, sin embargo, ningún otro sentido aspira con tanta ferocidad a la posesión directa de las criaturas: tocarlas, aprehenderlas, estrecharlas, meterlas dentro de la piel. Sí, el más ciego, el más torpe y el más desengañado de los sentidos. Y el menos culpable: ¿tenderías tu mano a la rosa, sin antes conocer su splendor formae que se revela sólo a los sentidos intelectuales? No haber mirado, no haber oído, no haber tocado...

Leopoldo Marechal, Adán Buenosayres.

¡llegó emilio!

¿cómo "y a mí, qué"?
llegó alguien querido y esperado
(ansiosamente, en algunos barrios).

no es poca cosa.
¡bienvenido, emilio!

*


(nada que decir: la vida misma)

´t is winter, baby

y como una nada
una más
cae
excepto que nada cae:
está en cada nervadura
como en cada uno
abrirse
extenderse
y después secarse.

¿y qué, de las cosas tristes,
si no hay más que bailar al son
al viento
al instante
al humo:
a lo que se insinúa
por toda existencia
y después desaparece?

*


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prólogo a la eternidad

Todo se ha escrito, todo se ha dicho, todo se ha hecho, oyó Dios que le decían y aún no había creado el mundo, todavía no había nada. También eso ya me lo han dicho, repuso quizá desde la vieja, hendida Nada. Y comenzó.
Una frase de música del pueblo me cantó una rumana y luego la he hallado diez veces en distintas obras y autores de los últimos cuatrocientos años. Es indudable que las cosas no comienzan; o no comienzan cuando se las inventa. O el mundo fue inventado antiguo.

Macedonio Fernández, Museo de la novela de la Eterna

+ clarice

DESPOJAMIENTO
El caballo está desnudo.

FORMA
La forma del caballo representa lo mejor del ser humano. Tengo un caballo dentro de mí que raramente se expresa. Pero cuando veo a otro caballo entonces el mío se expresa. Su forma habla.

DULZURA
¿Qué es lo que hace al caballo ser de brillante naturaleza? Es la dulzura de quien asumió la vida y su arco iris. Esa dulzura se objetiva en el pelo suave que deja adivinar los elásticos músculos ágiles y controlados.

LOS OJOS DEL CABALLO
Vi una vez un caballo ciego: la naturaleza se había equivocado. Era doloroso sentirlo inquieto, atento al menor rumor provocado por la brisa en las hierbas, con los nervios prontos a erizarse en un estremecimiento que le recorría el cuerpo alerta. ¿Qué es lo que el caballo ve a tal punto que no ver a su semejante lo vuelve perdido como de sí mismo? Es que cuando ve, ve fuera de sí lo que está dentro de sí. Es un animal que se expresa por la forma. Cuando ve montañas, césped, gente, cielo, domina hombres y su propia naturaleza.

SENSIBILIDAD
Todo caballo es salvaje y arisco cuando manos inseguras lo tocan.

ÉL Y YO
Intentando poner en frases mi más oculta y sutil sensación -y desobedeciendo mi necesidad exigente de veracidad-, yo diría: si pudiese haber elegido, me habría gustado nacer caballo. Pero -quién sabe- quizás el caballo no sienta el gran símbolo de vida libre que nosotros sentimos en él. ¿Debo concluir entonces que el caballo sería sobre todo para ser sentido por mí? ¿El caballo representa la animalidad bella y suelta del ser humano? ¿Lo mejor del caballo el ser humano ya lo tiene? Entonces abdico de ser un caballo y con gloria paso a mi humanidad. El caballo me indica lo que soy.


Clarice Lispector, "Seco estudio de caballos" (fragmentos), de Silencio.

*

(flotante)

Jamás hubo un sueño de vida suficientemente espléndido, suficientemente deslumbrador para ajustarse al cuadro de la realidad. Los que temen están sentenciados; los que dudan están perdidos. El Edén del pasado es la Utopía del futuro. Entre uno y otro extremo se extiende el interminable presente, el ahora, en el cual las cosas son como son y, precisamente porque son así y no de otro modo, obtenemos todo lo que deseamos, todo lo que necesitamos, semejantes a los peces del océano... porque nadamos en un océano, en una vasta y poderosa profundidad que abraza todo cuanto podemos conocer, comprender... ¿y no es esto suficiente?

Henry Miller, El mundo del sexo.

cariñito azucarado

(¡no me digan que no es una cosa rebonita!)

diario

las palabras me son esquivas.
están, pero apiladas
mezcladas con mi ropa
con los papeles que desperdigo por la casa
con los discos sin estuche,
de modo que levanto un par de medias
y aparece:
andén.
debajo, la pinza de depilar que extravié hace semanas.
me emprolijo las cejas,
me guardo la palabra en el bolsillo,
y ahí nomás, entre los rouges,
asoma:
trampolín.
la cuelgo del espejo.
pasa un gato.
adheridas a las almohadillas de las patas:
intemperie.
neblina.
suculenta.
esto, señores, es un desconche.

(las palabras con "che", sin embargo,
las llevo encima todo el tiempo
como un escudo protector:
nadie puede andar tan desnudo.)

el jardín de las delicias

¿Acaso es nada más una zona de abismos y volcanes en plena ebullición, predestinada a ciegas para las ceremonias de la especie en esta inexplicable travesía hacia abajo? ¿O tal vez un atajo, una emboscada oscura donde el demonio aspira la inocencia y sella a sangre y fuego su condena en la estirpe del alma? ¿O tan sólo quizás una región marcada como un cruce de encuentro y desencuentro entre dos cuerpos sumisos como soles?
No. Ni vivero de la perpetuación, ni fragua del pecado original, ni trampa del instinto, por más que un solo viento exasperado propague a la vez el humo, la combustión y la ceniza. Ni siquiera un lugar, aunque se precipite el firmamento y haya un cielo que huye, innumerable, como todo instantáneo paraíso.
A solas, sólo un número insensato, un pliegue en las membranas de la ausencia, un relámpago sepultado en un jardín.
Pero basta el deseo, el sobresalto del amor, la sirena del viaje, y entonces es más bien un nudo tenso en torno al haz de todos los sentidos y sus múltiples ramas ramificadas hasta el árbol de la primera tentación, hasta el jardín de las delicias y sus secretas ciencias de extravío que se expanden de pronto de la cabeza hasta los pies igual que una sonrisa, lo mismo que una red de ansiosos filamentos arrancados al rayo, la corriente erizada reptando en busca del exterminio o la salida, escurriéndose adentro, arrastrada por esos sortilegios que son como tentáculos de mar y arrebatan con vértigo indecible hasta el fondo del tacto, hasta el centro sin fin que se desfonda cayendo hacia lo alto, mientras pasa y traspasa esa orgánica noche interrogante de crestas y de hocicos y bocinas, con jadeo de bestia fugitiva, con su flanco azuzado por el látigo del horizonte inalcanzable, con sus ojos abiertos al misterio de la doble tiniebla, derribando con cada sacudida la nebulosa maquinaria del planeta, poniendo en suspensión corolas como labios, esferas como frutos palpitantes, burbujas donde late la espuma de otro mundo, constelaciones extraídas vivas de su prado natal, un éxodo de galaxias semejantes a plumas girando locamente en el gran aluvión, en ese torbellino atronador que ya se precipita por el embudo de la muerte con todo el universo en expansión, con todo el universo en contracción para el parto del cielo, y hace estallar de pronto la redoma y dispersa en sangre la creación.
El sexo, sí,
más bien una medida:
la mitad del deseo, que es apenas la mitad del amor.

Olga Orozco, de Museo salvaje.

*


dibujo: mariano vior. artevior.blogspot.com

is that all there is

Cuando era chica, nuestra casa se incendió. Nunca olvidaré la cara de mi padre cuando me levantó en sus brazos y salió corriendo del edificio en llamas hacia la calle. Me quedé parada ahí, temblando y en piyama, viendo a mi mundo entero hacerse humo. Y cuando terminó me pregunté: ¿eso es todo? ¿un incendio es eso y nada más?
¿Eso es todo? Si eso es todo, amigos, sigamos bailando, abramos otra botella, pasémosla bien.
Cuando tenía doce años mi papá me llevó al circo, el mejor espectáculo de la tierra. Había payasos, elefantes, osos bailarines. Y una mujer hermosa con calzas rosadas voló por los aires. Y mientras miraba el fabuloso despliegue tuve la sensación de que faltaba algo. No sé qué, pero cuando terminó me pregunté: ¿eso es todo? ¿el circo es eso y nada más?
¿Eso es todo? Si eso es todo, amigos, sigamos bailando, abramos otra botella, pasémosla bien.
Después me enamoré del chico más maravilloso del mundo. Salíamos a caminar por la orilla del río, pasábamos horas sentados mirándonos a los ojos. Estábamos tan enamorados...
Un día se fue. Pensé que me moría, pero no, y cuando no me morí me pregunté: ¿eso es todo? ¿el amor es eso y nada más?
¿Eso es todo? Si eso es todo, amigos, sigamos bailando, abramos otra botella, pasémosla bien.
Ya sé lo que estarán pensando: "si eso es lo que siente, ¿por qué no termina con todo?"
Ah, no. No tengo apuro por llegar a esa decepción final. Ya sé que así como estoy parada aquí hablando con ustedes, cuando llegue el momento del fin y dé mi último respiro, voy a preguntarme: ¿eso es todo? Si eso es todo, amigos, sigamos bailando, abramos otra botella, pasémosla bien...

(versión libre de la canción de Jerry Leiber and Mike Stoller que hizo famosa Peggy Lee en 1969)

zobeida

Desde allá, al cabo de seis días y seis noches, el hombre llega a Zobeida, ciudad blanca, bien expuesta a la luna, con calles que giran sobre sí mismas como un ovillo. De su fundación se cuenta esto: hombres de naciones diversas tuvieron el mismo sueño, vieron una mujer que corría de noche por una ciudad desconocida, la vieron de espaldas, con el pelo largo, y estaba desnuda. Soñaron que la seguían. Al final, tras muchas vueltas, todos la perdieron. Después del sueño buscaron aquella ciudad; no la encontraron pero se encontraron entre sí; decidieron construir una ciudad como en el sueño. En la disposición de las calles cada uno repitió su recorrido; en el punto donde había perdido las huellas de la fugitiva, cada uno ordenó los espacios y los muros de manera distinta que en el sueño, de modo que no pudiera escapársele más.
Ésta fue la ciudad de Zobeida donde se establecieron esperando que una noche se repitiese aquella escena. Ninguno de ellos, ni en el sueño ni en la vigilia, vio nunca más a la mujer. Las calles de la ciudad eran las que recorrían todos los días para ir al trabajo, sin ninguna relación ya con la persecución soñada. Que por lo demás hacía tiempo que estaba olvidada.
De otros países llegaron nuevos hombres que habían tenido un sueño como el de ellos y en la ciudad de Zobeida reconocían algo de las calles del sueño, y cambiaban de lugar galerías y escaleras para que se parecieran más al camino de la mujer seguida y para que en el punto donde había desaparecido no le quedara modo de escapar.
Los recién llegados no entendían qué era lo que atraía a esa gente a Zobeida, a esa ciudad fea, a esa trampa.

Italo Calvino, de Las ciudades invisibles. Traducción de Aurora Bernárdez.

cacho y cachito

hermandad

Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea.

Octavio Paz, de Árbol adentro.

diario

mentira: estas no son ya entradas de mi diario,
son líneas tipeadas en línea para mantener el equilibrio de este rollo interminable.
el diario, de momento,
fue superado por lo diario.
desbordado por lo cotidiano.
estrategia pefecta para perder algo:
ponerlo donde uno piensa
(en el instante de guardarlo)
que nunca se olvidará de haberlo puesto ahí,
que el lugar le es obvio.
lo obvio expira, como lo cierto:
es cierto hoy.
si hoy no sé, pues es mentira.
si ayer supe, ¡qué culpa tengo de saber hoy otra cosa!

hoy es cierto que no llevo un diario,
que navego los días como si supiera,
que salto de la cama hacia la nada,
que me lleva una sonrisa por las calles del once
porque los maniquíes y las papeleras y las vendedoras de churros y chipás y las mandarinas reinas del invierno y la tarde que cae y el frío...

no hay con qué darle:
te ponés contento y te ponés medio pelotudo,
miren si no lo que le pasó a fito páez tiempo ha.
algunos -ejemplo ahí citado- nunca se recuperan.
total, que estoy suspendida.
he vuelto a cocinar y, vaya, hasta estoy trabajando
pero no me pidan que resuelva nada.
¿que se quemó el router?
¿que hay que ir al médico?
¿que la casa se cae a pedazos?
¿que pierdo cinco o seis cosas por día?
y bueh (que se lee: y buá).
ya organizaré, asistiré, arreglaré, encontraré.
ahora estoy cocinando, flotando, desordenando...

la gracia
del desorden
es que cuando volvés a armarte
te sobran piezas
y tenés vacíos nuevos.

(y así nomás me fui)

y más

(de la superficie
a la piedra
con todas las escalas.
no quiero menos.
pero de veras:
no
quiero
menos)

(en tránsito











, yo: los pibes tampoco paran, pero se llama la infancia.)

cada quien, cada cual





fondo



nada menos canchero,
estos días,
que calzarse un térmico prestado
un gorrito, los viejos guantes rossignol,
la música, la petaca, los puchos por las dudas
las tablas finitas de fondo
y salir a dar una vuelta.

entrar en calor en segundos
el bosque cargado alrededor
huellas de zorro en la nieve
un bolero imposible en los oídos

y que el embole se disuelva
por un rato
y que el tiempo se detenga
por un rato.

nada menos canchero,
nada más parecido a bailar.

california (que el cielo existe)

que el día sea clarísimo
que la comida sea sabrosa y abundante
que los amigos sean divertidos
que la cama sea blanda
que los espejos sean grandes
que haya blueberries y helado de postre
que el beso sea largo y mojado
que la billetera esté hinchada
que el agua y la sombra sean frescas
que alguien cuente algo que haga reír
que salgas de compras en países extranjeros
que la heladera esté colmada
que la piel sea suave oscura y olorosa
que el fin de semana haya una megafiesta
que esté él
que la ropa sea nueva y esté de moda
que tu cuerpo se vea espléndido al moverse
que sientas como siente un animal
que te guíes solamente por el tacto y por olfato
que goces como una perra
que seas profundamente triste y salvajemente alegre
y extremadamente agitada y absolutamente tranquila
que haya música moderna cuando tengas ganas de bailar
que los desconocidos saluden y digan hola
que brillen las estrellas
que nada te preocupe
que no esperes nada
que vos des el primer paso
que solamente lo hagas
que no pienses en nada más que en eso
que no pienses en nada
que no pienses en nadie
ni en vos misma
que ya no tengas miedo a nada
que arrases con todo

Esteban García, de todos putos (una bendición).

(lo que humilla a las flores

en china)

dueño que recibe huéspedes constantemente
monjes ordinarios que hablan zen
perros que pelean ante la ventana
tonadas de yiyang
mujeres feas que recogen flores y se adornan los cabellos con ellas
discutir promociones y descensos oficiales de la gente
falsas expresiones de amor
poemas escritos por cortesía
flores en plena floración antes de que uno haya pagado sus deudas
la familia que pide cuentas
escribir poemas consultando diccionarios de rima
libros en mal estado que se dejan al descuido en cualquier parte
vecindad con una tienda de vinos
un trozo de escritura con frases como "el purpúreo aire matinal" sobre el escritorio

de dónde vendrá esto... de las mismas hojas sueltas que dicen "es muy importante que las flores agraden a nuestros invitados, pero es más importante que nuestros invitados agraden a las flores".

yeah.